FALLAS EN REPRODUCTORES DE MP3
KARAOKE INVOLUNTARIO

Los reproductores de MP3 se convirtieron en el gran favorito a la hora de comprar accesorios informáticos. Pero, a pesar de sus avanzados diseños y grandes prestaciones, tampoco escapan a su paso por nuestra mesa de operaciones. El protagonista de esta edición, es el lujoso reproductor de MP3 Creative ZEN, con 5GB de capacidad.

INTRODUCCION

Usemos un poco la imaginación. Acabamos de comprarnos un auto último modelo: la carrocería es impecable, los asientos están cubiertos por el cuero más exclusivo, el estéreo suena como los dioses y el motor ruge como un león. Pero… miramos hacia abajo y ¡sorpresa!, sus llantas están hechas de madera.

Algo así ocurre con algunos dispositivos de última generación, entre los que se encuentran los archifamosos reproductores portátiles de MP3. Muchos dotan a estos equipos de lo último en tecnología: discos duros en miniatura de gran capacidad, controles deslizables sensibles al tacto, pantallas de LCD de gran definición y firmware actualizable con cientos de funciones adicionales. Sus desarrolladores no escatiman en gasto para ningún componente…salvo para aquellos casi insignificantes, que al final terminan siendo imprescindibles en el funcionamiento general. A continuación, una historia que refleja esta situación al detalle.

 
LOS HECHOS
El protagonista de esta historia es alguien muy cercano a esta redacción. No lo nombraremos a fin de mantener a salvo su buen nombre y honor, por lo que nos referiremos a él, simplemente, como FG.

El mediodía se acercaba y nos encontrábamos debatiendo el tema de la presente autopsia. Habían sido varios los aparatos analizados en el transcurso del mes, y era difícil seleccionar qué caso tratar primero. En medio de la charla, observamos a FG muy ofuscado con su flamante reproductor de MP3. Su cara dibujaba unos gestos extraños, al tiempo que agitaba el aparato bruscamente, como buscando que la fuerza centrífuga de sus sacudones resolviera el problema que lo aquejaba. Nos acercamos a ver y, ante la consulta, nos comentó que, por alguna extraña razón, la música que salía por los auriculares perdía la voz del cantante, como si se activara alguna función del tipo “karaoke”. Con el fin de descartar cualquier inconveniente auditivo en FG, decidimos ponernos los auriculares y comprobar sus dichos. Efectivamente, en forma aleatoria, la voz del cantante parecía sufrir algún tipo de filtro que impedía que se escuchara con claridad, al punto de casi desaparecer.

 
LA VICTIMA
Se trataba de un Creative Zen Micro con 5 GB de capacidad. Estos dispositivos cuentan con un mini disco duro como soporte de almacenamiento, receptor de FM, USB 2.0, batería de Li-Ion recargable desde el USB y touch pad vertical para navegar los menúes. A su vez, puede configurarse como unidad removible y hasta cuenta con un organizador de actividades que puede sincronizarse con Outlook.

Es compatible tanto con los formatos WMA como con MP3, incluye ecualizador gráfico de ocho modos y un display con una retroiluminación muy vistosa. Es, sin dudas, uno de los grandes adversarios para el ya consagrado iPod de Apple.

 
EL ANALISIS
A pesar de la gran cantidad de funciones presentes, ninguna indicaba la aplicación de algún tipo de efecto karaoke sobre la música. De todas formas, es difícil encontrar algo así en un reproductor portátil, dado que no tiene sentido alguno para la función que cumple el aparato. Además, lo más extraño era la forma aleatoria en la que este efecto se hacía presente. No respondía a ningún parámetro de tiempo o sonido que pudiera indicar una secuencia determinada. Podían pasar 20 temas sin que se notara diferencia, hasta que su aparición hacía imposible seguir escuchando. El primer paso fue cambiar el auricular. Por lo general, éste es el punto débil de cualquier reproductor, dado que sus cables son sometidos a constantes tirones y torceduras. Lamentablemente, luego de unos minutos esperanzadores durante los cuales todo parecía funcionar bien, volvió a aparecer el problema. No quedaba otra solución: había que desarmar.
 
EL DESARME
No bien retiramos la tapa posterior, para lo cual sólo hay que desplazarla hacia atrás, nos encontramos con la batería de polímero de litio que alimenta el circuito. Para quitarla, aprovechamos la muesca presente en la parte trasera, que nos permite hacer “palanca” sobre la batería y liberarla hacia arriba. A partir de ese punto, comenzamos un desarme en profundidad, para acceder a las partes más sensibles del Zen Micro.

Debajo de la batería nos topamos con una chapa metálica, que cumple una doble función: proteger el circuito interno y fijar la cubierta plástica. Si bien no podemos quitar esa chapa, es posible desplazarla hacia atrás, haciendo que sus muescas liberen la cobertura trasera. Pero con esto no es suficiente; para sacarla por completo, debemos retirar primero la cobertura plástica que está en el lateral de los conectores, que se encuentra adherida con un pegamento, por lo que sólo debemos insertar un destornillador fino y separarla. Debajo, hay dos pequeños tornillos del tipo Philips, que son lo que sostienen toda la estructura.

Al quitarlos, hay que tener especial cuidado de usar el destornillador indicado, para no barrer sus diminutas estrías.

Ahora si, tirando suavemente la mitad trasera de la cubierta, liberamos todo el conjunto para acceder a sus circuitos.

Algo que encontramos muy práctico es el acceso al circuito de salida de audio. La plaqueta que contiene el conector y sus componentes está fijada al resto a través de un contactor, y es posible liberarla con sólo retirarla suavemente. Esto permite efectuar un análisis mucho más simple que si estuviera fija al resto de los componentes.

 
LA REPARACION
Analizando el circuito de salida de audio, vimos que la masa que debería dar el retorno del audio tenía cortes intermitentes, lo que dejaba al auricular con sólo la señal de ambos canales. Para verificar la falla, forzamos el corte en esa masa y pusimos a andar el reproductor.

Efectivamente, ante la ausencia de la señal de retorno, el audio presentaba un extraño efecto que anulaba las frecuencias en torno a la voz humana. Por eso, quien escuchaba tenía la sensación de que se había aplicado un efecto del tipo “Karaoke”.

El corte se estaba provocando en el jack de conexión para el plug 3.5 de los auriculares. Este jack está montado sobre una estructura plástica, con conectores metálicos flexibles que rozan cada una de las secciones de la ficha.

El problema que generalmente presenta este tipo de conexiones es que son muy sensibles a los movimientos a los que se los suele someter. La ficha del auricular genera una presión constante contra los laterales del jack, y eso se transmite a los delicados puntos de soldadura que sostienen todo el sistema.

Por eso es muy común encontrar que, antes de provocarse un corte en el cable del auricular, éste aparezca en el jack que recibe la ficha.

A su vez, el efecto de la humedad suele depositar sarro sobre los conectores internos, lo que genera una “película” que impide el paso de la señal.

Para solucionar ambas situaciones, aplicamos un punto de soldadura sobre cada una de las patas que unen el jack a la placa. Esto debe hacerse con extremo cuidado, dado que el espacio para trabajar es muy reducido.

Además, usando una herramienta abrasiva, raspamos los conectores internos con el fin de liberar cualquier depósito de sarro y óxido que se pudiera formar. Una vez hecho esto, volvimos a colocar la placa en su posición original, pusimos la cubierta, ajustamos los tornillos de fijación y pegamos nuevamente la cobertura. Luego, desplazamos la chapa de protección hacia adelante, ubicamos la batería y probamos el aparato.

Entonces sí, el audio sonaba perfectamente, por más que el reproductor se moviera, con lo que FG volvió a recuperar su sonrisa.

 
CONSIDERACIONES
Al principio de la nota hicimos la analogía con un auto que tenía ruedas de madera. En este caso, es el jack del auricular el que representa el punto débil del conjunto. A pesar de los grandes avances que se han hecho en materia de componentes electrónicos, los fabricantes se siguen atando a viejos paradigmas para la elaboración de partes que se están usando hace más de 20 años. El sistema de plug para la conexión de auriculares es casi inadmisible para las exigencias de calidad de audio que se tienen en la actualidad. Pretender que un reproductor de MP3 como el Zen Micro dependa, para su única salida de audio, de un diminuto jack de plástico con tres chapitas metálicas, que actúan por rozamiento, unidas a un plug que genera constantes tirones sobre el sistema es casi tan descabellado como dotar a una Ferrari de ruedas de madera. Si bien en muchas ocasiones las fallas que se producen tienen solución, lo ideal sería que éstas ni siquiera surgieran.

Lo peor del caso es que la gran mayoría de los reproductores siguen confiando en este sistema, que, a pesar de ser universal, tiene serias limitaciones para este tipo de dispositivos. Será cuestión de que las empresas empiecen a pensar más en este tipo de cambios, antes que en dotar a sus unidades de más memoria o de nuevas funciones.

 
De la Redacción de USERS de MP Ediciones
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FIGURA 2
 
FIGURA 3
 
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FIGURA 5
 
FIGURA 6