Así, se ha demostrado que mientras los iones
positivos (cuando existen en exceso) ocasionan irritación
en las personas, principalmente los que tienen problemas
del aparato respiratorio, dando inicio a las crisis,
los iones negativos, tienen un efecto contrario en
la mayoría de las personas. Cuando están
presentes en el aire en cantidad, estos iones impiden
la manifestación de las crisis, haciendo que
las personas "se sientan bien" e incluso
en el caso de las personas con quemaduras o fracturas,
puede hasta haber la disminución de eliminación
de los dolores.
Existen hospitales que emplean con éxito ionizadores
del ambiente que, descargando cantidades controladas
de iones negativos en las salas en que están
los pacientes con quemaduras serias, producen alivio
de los dolores.
En el caso de la alergia a los pólenes e incluso
la llamada fiebre de heno, la presencia de iones reduce
considerablemente las crisis de los pacientes, siendo
por este motivo adoptados los procesos de ionización
en los tratamientos de muchos países avanzados.
Una pequeña prueba de lo que pueden hacer la
ionización negativa y positiva con las personas,
puede constatarse en la vida diaria. En los días
calientes, poco antes de una tempestad, cuando predomina
una ionización positiva en el aire, las personas
tienden a sufrir dolores de cabeza o problemas de
alergia. En algunas regiones, los vientos calientes
y secos traen un cierto grado de ionización
positiva que hace que las personas delicadas o con
problemas alérgicos se sientan mal.
La propia contaminación es responsable de núcleos
que tienden a cargarse de electricidad positiva causando
serios problemas.
Las investigaciones que revelan las causas exactas
del problema todavía están en curso,
de modo que no existe una explicación definitiva.
El hecho es que se constata que para muchas personas,
la presencia de iones negativos resulta agradable
y este efecto se puede lograr sin problemas con un
simple generador de alta tensión. Los iones
no ocasionan problemas, y pueden brindar alivio a
muchos.
Para obtener los iones (partículas cargadas
eléctricamente) precisamos simplemente una
fuente de alta tensión (más de 1000
Volt) y una aguja.
Por el llamado "efecto de puntas" las cargas
tienden a acumularse en las regiones de curvatura
más acentuada de un cuerpo, en este caso las
puntas, y por el efecto de acumulación tienden
a "escapar" ionizando el aire ambiental.
No se debe confundir la ionización con la ozonización,
que puede ocurrir también en casos como éste
en que las cargas son acentuadas. Por el efecto de
las fuertes descargas eléctricas (arcos) el
aire puede sufrir una reacción química
que une 3 moléculas de oxígeno (02)
formando dos moléculas de ozono (03). El ozono
tiene propiedades bactericidas, pero su uso a nivel
doméstico no es recomendable. En el caso de
los ozonizadores de agua, por ejemplo, aunque está
comprobada su acción bactericida, la misma
debe ser controlada por el índice de ozonización,
y esto normalmente no es encomendado a las autoridades
sanitarias para su determinación, lo que hace
que todos los tipos existentes en plaza sean altamente
dudosos y hasta peligrosos para la salud. Basta decir
que, tanto en relación a los ionizadores que
simplemente generan una cierta cantidad de iones cargados
negativamente como los ozonizadores que generan ozono
(03), en los EE.UU. existen serias normas gubernamentales
que exigen la especificación de su cantidad.
En nuestro caso (ionizador del aire ambiental), no
existe propiamente ninguna indicación de que
los iones en exceso sean perjudiciales, y el aparato
propuesto es demasiado débil para producir
ese exceso. Así, en principio, no hay peligro
en relación a su uso.
Para obtener la tensión exigida para el efecto
de puntas usamos un multiplicador que, con el uso
de diodos y capacitores, puede elevar la tensión
de pico de la red de 150V (110V) ó 310V (220V)
a valores superiores a 100V que aplicados en una aguja,
generan los iones.
Los diodos son polarizados de modo de que produzcan
iones negativos y su difusión por el aire es
espontáneo. Por otro lado, como se trata de
una fuente de bajísima corriente, el peligro
de "descarga" (patada) es mínimo.
Por lo dicho, nuestro ionizador consiste simplemente
de una caja de alta tensión con un multiplicador
de tensión del tipo convencional.
En la figura 1 damos el circuito completo del aparato.
En la figura 2 tenemos la placa de circuito impreso.
Los diodos pueden ser los 1N4007 ó BY127 tanto
para la red de 220V como para 110V, pues éstos
poseen una tensión inversa máxima del
orden de 1.000V, lo que es bastante más que
el doble del pico de tensión de la red exigido
para el caso.
Para los capacitores usamos los tipos de poliéster
con tensión de trabajo de 450V, o más
si la red es de 110V o de 600V, o más si la
red fuera de 220V. Valores entre 100nF y 470nF deben
operar satisfactoriamente.
El fusible de 1A es para el caso de que cualquier
componente entre en corto, ocasionando así
exceso de corriente. Debemos observar que el consumo
de energía del aparato es extremadamente bajo,
lo que permite que sea mantenido enchufado durante
largos intervalos, o hasta permanentemente.
El electrodo de ionización es un simple alfiler.
Debe quedar en posición libre que permita la
difusión del aire cargado.
Para verificar la salida de alta tensión debemos
usar una lámpara neón en serie con un
resistor de 4M7. Aproximando la lámpara a la
punta ionizante, la misma debe encenderse.
Vea que no conseguiremos medir la tensión en
la salida con un multímetro común, pues
su resistencia interna representa una fuerte carga
que reduce la tensión al momento de su conexión.
Así, con un multímetro obtenemos una
lectura de una tensión mucho menor que la real.
Una vez comprobado el funcionamiento sólo resta
instalar el aparato, dejando el alfiler en lugar ventilado
de modo que los iones puedan circular por el medio
ambiente.
Se puede tal vez percibir un ligero olor a ozono,
pues junto a la producción de iones tendremos
la generación de una pequeña cantidad
de ozono.
Proyectos de Lectores Centro Japonés
Participa a los Lectores de Saber Electrónica
Centro Japonés tiene el agrado de invitar
a todos los lectores de Saber Electrónica
a participar de un concurso destinado a fomentar
la creatividad de todos los amantes de la electrónica
y premiar su esfuerzo.
Desde el mes de junio y hasta fines del año
2007, los interesados en participar de este concurso
podrán diseñar proyectos y montajes,
redactar un informe sobre el mismo y presentarlo
en la tienda Centro Japonés del DF (México),
preferentemente con el prototipo armado y funcionando.
El primer día hábil de cada mes será
seleccionado uno de los proyectos recibidos, el
que será publicado en Saber Electrónica.
El autor recibirá como premio una colección
de 12 tomos del Club Saber Electrónica, 12
CDs multimedia Interactivos y 8VCDs.
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