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Por mi experiencia personal, y luego de haber cambiado
opinión con varios colegas, los radioaficionados
suelen dividir el rango de frecuencias en dos grupos:
HF y VHF. En HF es común operar entre 2MHz
y 30MHz mientras que en VHF se opera por encima
de los 50MHz.
La práctica diaria de los más obsesionados
con la radio suele darse en telegrafía,
en HF, más precisamente en la banda de los
40 metros, en el entorno de los 7MHz.
Aclaremos que además de CW y voz, también
suele transmitirse en paquetes tanto de datos como
de imágenes a velocidades muy lentas (siempre
dentro de estas bandas) empleando modems que suelen
ser lentos, empleando RTTY (similar a los teletipos
o radioteletipos) y PSK-31 (este es un modo de comunicación
digital similar al RTTY de baja velocidad -algo
más que 30 baudios- que emplea la tarjeta
de sonido de una computadora y un software para
decodificar la señal).
Ahora bien, sea que voy a trabajar en CW, o en otro
servicio, la estación de radio necesitará
una antena y construirla debería ser el
primer proyecto. Es más, al principio,
para entrar en el mundo de la radioafición,
muchas veces es suficiente con una radio de onda
corta de modo de poder captar señales procedentes
de operadores lejanos. La recepción de señales
con un receptor de onda corta puede ser adecuada
con solo unos pocos metros de cable conectado al
conector de antena. Muchos receptores comerciales
de onda corta disponen de antenas magnéticas
en su interior. Estas pequeñas antenas son
adecuadas para escuchar potentes estaciones de diferentes
partes del mundo (Estados Unidos, Inglaterra, Rusia,
Japón, etc.).
Sin embargo, las estaciones de aficionado están
limitadas por ley a 1000 watt de potencia, y la
mayoría sólo emiten con 50W o menos.
Esto significa que los radioaficionados emiten con
cientos de veces menos de potencia que las grandes
emisoras y por lo tanto, sólo se podrán
escuchar si la radio posee una antena adecuada.
Cuanto más baja sea la frecuencia, más
grande deberá ser la antena. Una buena antena
transmisora para HF debe tener una longitud de al
menos un cuarto de onda y debe estar lo suficientemente
alta para enviar las señales hacia el horizonte
con la menor cantidad de obstáculos posibles.
Cabe aclarar que, si bien no se requiere una antena
de mucha ganancia para recepción, ésta
debe ser lo mejor posible cuando queremos transmitir
para poder mejorar el rendimiento de nuestra señal.
Por otra parte, la elección de la antena
debe realizarse tomando en cuenta el espacio disponible
para su instalación, el número de
bandas de funcionamiento deseado y el tipo de propagación
de que se hará uso. Es común que,
por limitaciones de espacio disponible, se imponga
al operador la elección de sistemas sencillos
de antena por lo cual lo atinado es elegir en cada
tamaño el sistema irradiante que brinde óptimos
resultados.
Las antenas de compromiso, aquellas que pueden funcionar
en varias bandas, o las que tienen elementos físicamente
acortados no son tan eficientes como las de tamaño
correcto cortadas para una sola banda de funcionamiento.
Lo ideal es tener antenas separadas y de tamaño
normal para todas las bandas y colocarlas lo más
alto posible y lejos de objetos interferentes.
La construcción es crítica, así
como la instalación a medida que aumenta
la frecuencia. En bandas bajas (1; 8; 3,5 y 7MHz)
el ángulo vertical de irradiación
y el plano de polarización pueden ser de
poca importancia, en cambio, en 28MHz puede ser
un factor primordial.
Antena de Media Onda:
DIPOLO
La forma fundamental de una antena se encuentra
representada por un solo conductor cuya longitud
es, aproximadamente, igual a la mitad de la longitud
de onda de emisión. Esta representa el tipo
básico, comúnmente llamada antena
de hilo largo o dipolo, del cual se derivan
las formas más complejas de antenas. La longitud
de una media onda en el espacio es:
l/2 (m) = 150/frec (MHz)
La longitud real de una antena de media onda no
es exactamente igual a la media onda en el espacio,
sino que depende del calibre del conductor en relación
a la longitud de onda.
En la curva de la figura 1, K es el factor que debe
multiplicarse por la media onda en el espacio para
obtener la longitud en que ha de resonar la antena.
En condiciones medias se podrá obtener con
suficiente precisión la longitud de una antena
de media onda para frecuencias de hasta 30MHz con
la siguiente fórmula:
l = long. antena de media onda (m) =
l = 150 . 0,95/frec (MHz) ( I )
Ejemplo
Una antena de media onda para la banda de 40 metros,
para operar en una frecuencia de 7150kHz = 7,15MHz,
tendrá una longitud:
150 x 0,95
l = ----------------- = 19,90 m
7,15MHz
Arriba de 30MHz y, en particular, para antenas
construidas con varillas o tubos, se deberán
usar las siguientes fórmulas:
l = long. de antena de media onda (m) =
l = 150 x K/frec (MHz)
donde K es la constante que surge de la curva de
la figura 1
Esto implica que precisamos un espacio superior
a 20 metros para poder realizar una antena de hilo
largo para la banda de 40 metros (mitad de la longitud
de onda), situación fácil de conseguir
en el campo pero se complica en la ciudad, razón
por la cual se deben encontrar variantes.
¿Cómo se conecta esta antena al
transmisor?
Un dipolo tiene una apariencia como la mostrada
en la figura 2. Cuando se alimenta con potencia
una antena de este tipo la corriente y la tensión
varían a lo largo de su longitud. La corriente
es máxima en el centro y nula en los extremos;
lo opuesto ocurre con la tensión.
La resistencia de radiación de una antena
de media onda infinitamente delgada en el espacio
libre es de aproximadamente 73 ohm, este valor varía
con la altura y aumenta hacia los extremos en los
cuales el valor real depende de factores como altura,
construcción física, posición
respecto de la tierra y aisladores de los extremos.
La impedancia de la antena depende, entre otras
cosas, de la relación entre diámetro
y longitud del conductor (del alambre o del caño,
según sea el elemento con que se la construya).
Si se usa un diámetro grande para el conductor,
la capacidad por unidad de longitud aumenta y la
inductancia disminuye por la misma unidad. La resistencia
de radiación no es afectada por la relación
diámetro longitud, por lo que la menor relación
L/C hace que disminuya el Q de la antena y la curva
de resonancia se haga menos aguda, lo que trae aparejado
que la antena trabaje sobre una gama más
amplia de frecuencias y este efecto se hace mayor
a medida que se aumenta el diámetro, propiedad
de importancia en frecuencias altas para las cuales
la longitud de onda es pequeña. Por lo tanto,
para trabajar en CW, en frecuencias del orden de
los 7MHz, donde se requiere que el ancho de banda
no sea grande, es conveniente el uso de alambre
y no de caños.
Ahora bien, como la impedancia en el centro de un
dipolo se encuentra cerca de los 70 ohm, brinda
buena adaptación para líneas de transmisión
de 75 ohm.
Para conectar la antena al equipo (transceptor,
transmisor o receptor), se debería usar línea
coaxial con un balum 1:1 para garantizar la simetría
o, sin balum, con una leve deformación en
el diagrama de irradiación. La línea
de transmisión deberá partir en ángulo
recto respecto de la antena dentro de, por lo menos,
un cuarto de longitud de onda, para que no haya
desequilibrio de corriente en dicha línea
causado por captaciones de la antena.
En general, si conecta a un equipo de radioaficionado
una antena formada por un cable largo cuya longitud
no es la adecuada con la banda de operación,
no habrá adaptación de impedancias,
el sistema no resonará correctamente y deberá
acoplar ambos elementos con un transformador de
impedancias llamado acoplador de antenas (o transmatch).
Afortunadamente, el acoplador de antenas es un dispositivo
muy simple.
Construyendo la Antena para la Banda de 40 Metros
Para hacerlo fácil y tal como decimos al
comienzo de esta nota: si Ud. puede colocar
sólo una antena en su lugar de operador,
arme una antena como la que proponemos. Esta
simple antena trabaja bien tanto en 40 metros, como
en 15 metros (7MHz y 21MHz). Se le pueden añadir
más brazos para trabajar en otras bandas.
La ventaja del dipolo es que tiene una impedancia
que se adapta fácilmente a cualquier transmisor.
Aún así, aunque el acoplador sigue
siendo útil, la antena transmitirá
muy bien sin él.
En las casas de telecomunicaciones o de venta de
componentes electrónicos tienen cable coaxial
RG-58, aisladores y cable multifilar que son perfectos
para construir dipolos. Puede construir sus aisladores
con algún pedazo de plástico duro
o con tubos de plástico de las que venden
en las ferreterías. Si dispones de árboles
para fijar la antena mucho mejor, también
sirve una terraza o algún objeto alto donde
puedas sujetar la antena. Constrúyala tal
como se menciona en la figura 2 utilizando un cable
multifilar de unos 3 mm de diámetro, con
dos brazos de unos 10,15 metros. Sujete la antena
lo más alto posible. La separación
entre ramas del dipolo, donde se soldará
el coaxil, debe estar comprendida entre 1cm como
mínimo y 3 cm como máximo, conviene
soldar el coaxial a la antena o sujetarlo firmemente
con tornillos de bronce y arandelas, de modo que
hagas un buen contacto eléctrico. Es fundamental
que los brazos de la antena estén bien extendidos
formando una línea recta y que el coaxial
salga en forma perpendicular a la antena y que no
se doble al menos hasta que no haya recorrido una
distancia de 5 metros que es la altura mínima
desde la tierra aconsejada para un buen rendimiento
de la antena.
A los efectos de realizar una buena adaptación
de impedancias entre la antena y el equipo (sobre
todo si es un transmisor), se debe colocar un adaptador
como el de la figura 3.
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